domingo, 30 de diciembre de 2018

Municipalidad vuelve a llevar la basura al Barrio Santa Rita

PUERTO RICO. Vecinos del barrio Santa Rita de esta localidad denuncian que la Municipalidad está volviendo a arrojar basura en la zona donde antiguamente funcionaba un basural pero que el terreno habría sido recuperado para convertirse en un espacio verde, cosa que finalmente nunca ocurrió y ahora serían los mismos camiones de la Municipalidad los que estarían nuevamente arrojando basura de todo tipo en el lugar.

Un predio es polémico, precisamente porque allí mismo funcionaba el antiguo basural, pero que luego por medio de un proyecto educativo se prometió restaurarlo para convertirlo en un lugar apto para la recreación. Pero el objetivo nunca se cumplió y ahora el terreno es objeto de intrusión desde hace varios meses.

En el mismo lugar, funciona una planta de asfalto propiedad del municipio y ese sería el lugar elegido para depositar basura, que según contaron los vecinos de la zona a PRIMERA EDICIÓN, se trata de basura de todo tipo que es depositada en el lugar por algún tiempo y luego recogida, pero que de a poco va convirtiendo el lugar en un nuevo basurero en el que se puede encontrar desechos de todo tipo que generan una gran contaminación en todo el barrio.

La basura es un problema para este municipio desde hace muchos años, a pesar de que la comuna recibió los fondos por parte del Estrado Nacional para la instalación del Girsu (Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos), por alguna razón que se desconoce el intendente Federico Neis nunca hizo uso de esos fondos, que quedaron guardados en una caja de ahorro de la Municipalidad.

Otro de los puntos de conflicto es el predio del Monte Seguín, Parque Natural Municipal de unas 300 hectáreas en el que el intendente decidió empezar a arrojar la basura y luego enterrarla o quemarla. Esta decisión del Ejecutivo generó mucho rechazo en la comunidad, sin embargo la excusa de que no se tiene otro lugar donde depositar la basura parece ser razón suficiente y los desechos se siguen arrojando en un área que debería ser protegida.

Ahora, surge una nueva polémica en torno a la basura, la decisión de la Municipalidad de volver a arrojar residuos en el barrio Santa Rita, después de que se dejara la práctica hace muchos años con el objetivo de restaurar el lugar.

Sergio López para Primera Edición

viernes, 28 de diciembre de 2018

Se impulsará una mesa de diálogo entre EUTA y vendedores ambulantes

POSADAS. Durante la mañana del viernes el Defensor del Pueblo de la ciudad de Posadas, Alberto Penayo,  se acercó a la Terminal de Transferencia de Quaranta a fin de escuchar las demandas de los vendedores ambulantes que se encontraban cortando el acceso a la misma.

En la oportunidad los trabajadores manifestaron que sufren constantes maltratos por parte de la policía e incluso se los llevan presos. Afirmaron además que no los dejan permanecer ni subirse a los colectivos a vender sus productos por más que paguen boleto.
"Queremos trabajar, llevar el pan a la mesa, no pedimos nada raro. No contamos con un sueldo fijo, vivimos de esto. Si no trabajamos no comemos" dijo angustiada la Delegada de Vendedores Ambulantes. Padrós por su parte, (Secretario del Sindicato) puntualizó "solicitamos la autorización para vender en este lugar. Todos somos trabajadores habilitados, con todo en regla".
El defensor Penayo, por medio de un acta se comprometió a gestionar un espacio de diálogo y mediación con carácter de urgente, entre la empresa concesionada y los trabajadores, a fin de lograr una pronta solución del conflicto. "No está tipificado el escenario, es decir, se debe definir si se trata de un espacio público o privado. Necesitamos que se den las explicaciones correspondientes, y a partir de allí, trabajar en conjunto para resolver este problema" definió.

ÁREA PRENSA Y DIFUSIÓN Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Posadas

jueves, 13 de diciembre de 2018

Apostar a la producción local

PUERTO RICO. A pesar de las dificultades naturales que conlleva el cultivo de sandía, cada vez son más los productores que aprovechan sus ventajas comerciales. Si bien en esta época del año se disfrutan y las vemos por todos lados a cada vez mejor precio, son más de tres meses de arduo trabajo para lograr un buen producto.

El ingeniero Mariano Azula, además del ejercicio de la profesión y el comercio, se dedica hace unos siete años a asesorar a los productores de sandía, tanto de la zona del Departamento San Martín, como de la Ruta 7.
“En nuestra zona de Puerto Rico, Garuhape, Capiovi, estamos hablando de pequeños productores que siembran 3 o 4 hectáreas cada uno, en tanto los productores de la Ruta 7 siembran más de 100 hectáreas en total”, contó Azula.
Muchos productores aprovechan las ventajas que otorga de sandía de generar dinero en pocos meses, por lo que cada vez son más los que diversifican sus chacras y la introducen entre otros cultivos como mandioca, zapallo, pepino, etcétera.
“Si bien es verdad que es una variedad que le genera dinero rápido al productor, también es cierto que no es un trabajo fácil, desde la siembra hasta la cosecha son unos 100 días en los que se tiene que cuidar la planta, dependiendo del clima aplicar distintos productos, atender el ataque de plagas, insectos, enfermedades que puedan dañar y perjudicar la producción. Es un trabajo complicado y costoso”, explicó.
Sobre los costos, el ingeniero dijo que es uno de los obstáculos más complejos: “Si se logra una buena producción, con buen clima y dedicación se puede lograr más de 2000 frutas por hectárea, pero los costos que tiene el productor son altos ya que todo está en dólares, desde las semillas hasta los productos, así que representa una fuerte inversión para el que quiere producir, pero si sale bien, es una fruta que da buena rentabilidad porque este año se vendieron las primeras tantas a $250 cada una”, dijo.
Normalmente la sandía que se vende en la provincia a principio de temporada es de producción local, pero luego ingresan las de Corrientes y Brasil compitiendo fuertemente con los colonos de la zona.
En cuanto al mercado, Azula dijo que si bien es un producto atractivo y cada vez más lo producen, están muy cerca de superar la demanda.
“Si la producción sigue creciendo vamos a tener que organizarnos para sacar la producción a vender a otras provincias porque se va a saturar el mercado y dejará de ser rentable para los colonos, pero eso es pensando a futuro, es un tema a evaluar”, explicó.
Otra de las realidades de los últimos años que se aplica a las demandas del mercado, tiene que ver con las preferencias de los consumidores. Antes los productores optaban entre las variedades “Jubilee” (larga y rayada) y la “Crimson Sweet” (redonda grande), que son variedades de sandía de más de 20 kilos.
Ahora la gente prefiere una más pequeña, que quepa bien en la heladera y que sea más económica. Por eso la preferida ahora es la variedad “Bárbara”, una fruta de no más de 12 o 14 kilos que se puede manipular más fácilmente. Más adaptada al mercado pero más cara para producir.
PRIMERA EDICIÓN visitó a Fabio Graef, un productor de colonia San Alberto, en Puerto Rico, que este año apostó por primera vez a la sandía.
“Por ser el primer año tengo que decir que es una experiencia muy positiva, estamos a la vez aprendiendo mucho de errores cometidos, de temas que uno debe atender con mucho cuidado como el estado de la tierra, el clima, las plagas”, contó.
Graef es otro productor que diversifica su chacra, sembrando a la vez sandía y mandioca. Pero no se puede comparar uno con el otro, empezando por los altos costos que representa sembrar Sandía en comparación con la mandioca que casi no tiene costo. Sin embargo, se complementan, porque la mandioca ayuda a darle a la sandía la sombra que necesita.
“Entre los principales desafíos está el costo, desde las semillas que no son baratas, después los productores que le tenés que aplicar para que salga un buen producto y que sea competitivo, y finalmente, el desafío de controlar los insectos, y todo tiene un alto costo para sacar un buen producto”, contó Graef.
La sandía es un disfrute imperdible en esta época del año y si el clima acompaña, las siembras tardías nos darán frutas frescas de la zona hasta la mitad de enero, pero los aspectos que destacan los que conocen la actividad son alertas a tener en cuenta si se quiere proteger la producción local a futuro.

Sergio López para PRIMERA EDICIÓN